Empecemos por la base: una buena evaluación comienza mucho antes de sacar el primer juguete.
Desde que preparas la sesión, estás tomando decisiones que pueden ayudarte a observar mejor al niño, conocer cómo se comunica y aprovechar cada momento para evaluarlo.
No se trata de tener una sesión perfectamente planificada, se trata de saber qué preparar, qué observar y cuándo intervenir.
¡Así que te enseñaré los 5 pasos que puedes aplicar para optimizar tu proceso de evaluación a través del juego desde antes de que el niño llegue!
Conocer algunos detalles del niño antes de la evaluación puede cambiar por completo la forma en que preparas ese primer encuentro.Y no hablamos solo de la anamnesis tradicional.
Conocer qué le gusta, con qué juega, qué evita, cómo pide o qué hace cuando necesita ayuda te dará pistas para elegir mejor tus materiales y preparar situaciones con mayor probabilidad de participación.
¡No esperes a descubrir sus intereses cuando ya está sentado frente a ti!
📝 Envía un pequeño cuestionario a la familia y pregunta:
❤️**¿Qué le gusta especialmente?**
🧸**¿Con qué suele jugar en casa?**
🙅**¿Qué actividades, objetos o juguetes evita?**
💬**¿Cómo suele pedir lo que quiere?**
🙋**¿Qué hace cuando necesita ayuda?**
👨👩👧**¿Qué juegos disfruta con su familia?**
🎵**¿Hay canciones, personajes, movimientos u objetos que le interesen mucho?**